El empowerment es la creación de un ámbito laboral donde
cada trabajador se siente que tiene poder para tomar algunas decisiones clave
que hacen a su puesto de trabajo, sin tener la necesidad o la dependencia de consultar sus movimientos todo el
tiempo con su jefe.
El empowerment es la creación de un ambiente de trabajo que permita a cada
individuo trabajar según sus máximas capacidades. Los empleados prosperan sobre
las posibilidades de aplicar sus
habilidades en nuevas y desafiantes experiencias.
La definición del Banco Mundial sobre el empowerment dice: Que es el proceso de
aumentar la capacidad de los individuos o grupos de tomar decisiones que se
convierten en acciones deseadas y resultados. Las más importantes de este
proceso son las acciones que construyen logros tanto individuales como
colectivos, se mejora la eficiencia y la equidad del contexto organizacional.
En la literatura sobre empowerment, también se asocia esta palabra a la
descentralización; descentralizar la toma de decisiones, el liderazgo.
La delegación tiene que ver básicamente con distribuir la autoridad en varios
niveles de la jerarquía organizacional. El empowerment por otra parte, va más
allá de la delegación, por permitir a los individuos y a los equipos alcanzar
resultados. La delegación tiene su origen en la dinámica tradicional del mercado
donde la estabilidad era la norma. La habilidad para producir de la empresa era
más importante que el gusto y las preferencias de los clientes. El poder de
delegar significaba asignar autoridad y el mismo tiempo definir los límites. Hoy
el empowerment es un deber que existe cada vez más y más en las empresas operan
en mercados muy competitivos donde las respuestas rápidas y la personalización
son necesidades básicas.
El empowerment consigue un aumento de la motivación gracias a que las tareas se
realizan dentro de un marco de mayor autonomía y oportunidades para desarrollar
la iniciativa propia, la creatividad, generando un desarrollo profesional acorde
con las capacidades de cada uno. Esta autonomía conduce a una democratización
interna y horizontalidad de la empresa ya que muchas decisiones las toman los
mismos empleados dentro de la operación. Por su parte la delegación es una
acción mucho más estructurada.
Es una forma de repartir tareas a una o varias personas, donde cada persona se
hace responsable de esa parte del trabajo. La delegación puede existir en un
entorno de empoderamiento o en un entorno sin empoderamiento. La delegación es
el enfoque por excelencia para gerenciar y
capacitar gente que tiene habilidades elevadas y grandes deseos de realizar una
tarea específica. Es la técnica tradicional para que el management logre que se
hagan las cosas de acuerdo a un procedimiento, la supervisión es constante y la
responsabilidad de la tarea recae en la persona que delega.
En contraparte el empowerment es un proceso fluido, continuo, que no termina al
terminar la tarea. Tiene que ver con la dirección por objetivos, la confianza y
las palabras son trabajo en equipo y liderazgo. La delegación no está en contra
del empowerment, ambos enfoques conviven a menudo en la mayoría de las
organizaciones. La delegación no es suficiente en sí misma para competir en el
entorno dinámico de hoy. Los profesionales de RRHH deben trabajar hacia el
desarrollo de una cultura del empowerment para que la gente tenga voluntad de
ejercitar la autoridad que se les ha delegado.
En la delegación el mando dice:
“Esto es lo que necesito de ti”,
“Así es como lo harás”,
“Así es como quiero que luzca”,
Se delega una tarea en concreto y lo que importa es la
tarea a realizar
En un entorno de Empowerment, el mando dice:
“¿Qué es lo que necesitas de mi?”
“¿Cuál es tu opinión?"
El trabajo se realiza en forma fluida y lo que importan son los resultados.