El liderazgo es una
competencia necesaria para dirigir una empresa y de su desarrollo dependerá
que el responsable de un área pueda ser catalogado o no como un buen jefe.
Un jefe es un superior sólo
porque su cargó así lo determina, pero un líder es un guía capaz de influir en su
equipo para mejorar los resultados de forma positiva, de acuerdo con expertos.
La pasión por su trabajo,
visión de negocios futurista y humildad necesaria para aprender, son las principales
características que un jefe debe tener para convertirse en un líder capaz de dirigir
exitosamente una organización.
La crisis deja a las compañías
con recursos humanos y materiales limitados, es crucial maximizarlos, por eso es
necesario dar órdenes precisas que guíen con pasión siendo esta la fuerza que ayuda
a vencer los obstáculos y cumplir los objetivos
Hay quienes dicen que estar
siempre interesado y dispuesto a aprender es de las mejores características de un
líder.
Y aunque la mayoría piensa
que los líderes nacen, la verdad es que la mayoría de ellos se hacen gracias a que
ejecutan las ideas y explotan su potencial.
A continuación, enumeramos
las cualidades necesarias para ser un jefe y líder exitoso.
Habilidades para tratar con
las personas: La mayor causa individual
de fracaso de ejecutivos y gerentes recién promovidos es la inhabilidad de formar
equipos y asociaciones efectivas en todos los niveles dentro y fuera de la organización.
Los líderes forman relaciones de confianza y respeto.
Manejo de recursos y procesos:
"El buen líder es aquél capaz
de apreciar todos los elementos que intervienen en su entorno y utilizarlos a su
favor". Podemos colocar a personas valiosas en sistemas y procesos pobres, y pueden
fracasar. El 95% de todos los problemas en una organización se originan de los sistemas,
procesos y procedimientos, no de las personas que realizan el trabajo. Los líderes
deben demostrar la habilidad de planificar, innovar, definir objetivos claros de
desempeño, delegar, usar el tiempo efectivamente, analizar problemas y tomar decisiones.
Comunicación:
Los líderes aprenden demostrando habilidades efectivas para interrogar y para escuchar.
Ellos entienden que hasta un nuevo asociado en su primer día de trabajo puede ofrecer
percepciones e innovaciones de valor agregado. La clave es lograr una comunicación
efectiva y mejorar su habilidad para acercarse a los demás.
Autodirección:
Las experiencias forman la
manera en que un jefe dirige a su gente y se transforma en su estilo de liderazgo,
que a su vez define el ambiente laboral. El mejor líder es aquél que predica con
el ejemplo, por eso trabaja igual o más que sus colaboradores. Un excelente líder,
jamás pide algo que es incapaz de hacer por él mismo.
Responsabilidad:
Los líderes admiten sus propios errores y dirigen por medio del ejemplo. Saben cómo
cerrar la brecha entre el desempeño esperado y los resultados reales. Los líderes
entrenan, guían, apoyan, y capacitan a los demás para lograr las metas y objetivos
mutuamente acordados. En épocas de crisis, toman el control para dar buena dirección
a la compañía, centraliza las decisiones y las ejecuta. En etapas difíciles, su
principal reto es buscar mejores oportunidades y reclutar gente valiosa para la
organización.
Don de mando:
El líder debe imponer autoridad, pero mediante el respeto, no el miedo. Una buena
estrategia es ver a la organización como a una familia: "Hay que trabajar para el
bien común y brindar protección a los subordinados, pero jamás permitir que duden
quién es el que manda". Hay que contagiar, no imponer.