Somos muchos los que pensamos que la frase
“malos hábitos” se resume únicamente a la falta de modales o etiqueta que podemos tener. Hábitos como morderse
las uñas, toser sin taparse la boca o masticar chicle haciendo ruido son los que
nos vienen a la mente; no obstante, el día de hoy queremos hablarte de muchos
malos hábitos que existen y que por lo general cometemos cotidianamente en
nuestro trabajo.
Este artículo tiene como objetivo que puedas
conocer a fondo los más comunes con el fin de corregirlos y/o evitarlos.
MAL HÁBITO #1
– POSTERGAR O RETRASAR
EL TRABAJO
Tu punto de vista:
Un poco mas tarde no afectará nada.
Realidad:
Tus jefes y colegas no pueden contar contigo.
Cómo manejarlo:
No pienses que las fechas límites son negociables. Es una realidad que revisar tu correo
personal o navergar en redes sociales no es más importante que realizar tu
trabajo, menos aún cuando la palabra
deadline está en juego; recuerda que sobre todo cuando se está realizando
proyectos, tus colegas necesitan de tu aporte para iniciar su trabajo y siempre
que postergas tu trabajo retrasas a todos y aunque el resultado final sea
exitoso, tus colegas y jefes no olvidarán la ansiedad y el trabajo extra que
necesitaron para sacarlo a delante debido a tu retraso.
MAL HÁBITO #2 – DESCUIDAR TU PRESENTACIÓN PERSONAL
Tu punto de vista:
Soy el espíritu libre de esta compañía y reflejo mi estilo a través de mi
vestimenta.
Realidad:
No te tomas tu trabajo en serio.
Cómo manejarlo:
El lucir profesional no necesariamente significa vestirse o verse aburrido pero
tampoco significa que tienes que
vestirte como para ir a una fiesta o descuidar tu apariencia. Lo recomendable es que observes del
look de tus colegas e incorporar toques personales a tu vestimenta sin salir de
la sintonía de la oficina.
MAL HÁBITO #3 – LA IMPUNTUALIDAD
Tu punto de vista:
Siempre y cuando termino mi trabajo, a nadie le importa.
Realidad:
Piensas que tu tiempo es mas importante que el de los demás.
Cómo manejarlo:
Respetando los horarios establecidos; si alguien los definió asi es por algo. A muchos nos gustaría dormir unos
cuantos minutos de más por la mañana o salir un poco más temprano de la oficina
pero esto no es posible ya que muchos colegas y sobre todo tu jefe cuenta con
que respetarás los horarios de la empresa para hacer tu trabajo.
MAL HÁBITO #4 – REVISAR TU E-MAIL PERSONAL CADA MINUTO, COMPRAR EN LÍNEA O
CHATEAR.
Tu punto de vista:
Lo hago de una manera discreta.
Realidad:
No estás haciendo tu trabajo.
Cómo manejarlo:
Reduciendo estas actividades al mínimo.
La mayoría de jefes no le dan mucha importancia si revisas tu correo de
vez en cuando o si tomas unos minutos para leer alguna noticia de relevancia por
la mañana. El problema comienza
cuando minimizas la ventana de Messenger o Facebook cada vez que tu jefe pasa
por tu lugar de trabajo; tu salario es por llegar a trabajar y no por llegar a
jugar o distraerte en el trabajo.
MAL HÁBITO #5 – SER CHISMOSO
Tu punto de vista:
Solo digo lo que he oido.
Realidad:
No eres una persona de confiar.
Cómo manejarlo: No haciendo los chismes tu
medio de vida. Es cierto que muchas
colegas cuentan de vez en cuando algún chisme pero no son reconocidos como “los
chismosos” cuidate de esta reputación, esto lo único que te traerá es ganarte
una mala reputación y nadie te confiará nada; ni siquiera asuntos de trabajo. Además, podrías terminar lastimando
los sentimientos o la reputación de alguien.